Bibliografía.
Talcott Parsons nació en Springs,
Colorado, en 1902. Procedía de una familia religiosa e intelectual; su padre
fue ministro eclesiástico, profesor y, posteriormente, presidente de una pequeña
universidad. Parsons se licenció en Amherst College en 1924 y realizó sus
cursos de doctorado en London School of Economics. Al año siguiente se trasladó
a Heidelberg, Alemania. Max Weber pasó una buena parte de su carrera académica
en Heidelberg, y si bien hacía 5 años que había muerto cuando llegó Parsons,
aún se podía sentir la gran influencia: su viuda continuó convocando
reuniones en su casa, a las que asistía Parsons: La obra de weber influyó enormemente
a Parsons, quien escribió en Heidelberg su tesis doctoral, dedicada, en parte,
a analizar las ideas de weber.
Parsons se convirtió en
tutor de Harvard en 1927 y aunque cambió varias veces de departamento, permaneció
allí hasta que le sobrevino la muerte en 1979. No progreso en su carrera rápidamente
ya que no logró el estatuto de profesor
permanentemente hasta 1939. Dos años antes de esta fecha había publicado The
Structure of Social Action, libro que no sólo daba a conocer los teóricos más
relevantes como Weber a un sinnúmero de sociólogos, sino también sentaba las
bases para el desarrollo de su propia teoría.
Tras la publicación de esa
obra, el progreso académico de Parsons se aceleró. Le nombraron director del
Departamento de Sociología de Harvard en 1944 y dos años más tarde formó y dirigió
el nuevo departamento de Relaciones Sociales, que englobaba no solo a sociólogos
sino también a variedad de otros científicos sociales. En 1949, le eligieron
presidente de la American Sociological Association. Durante los años cincuenta
y principios de los sesenta publicó otras obras como The Social System y se convirtió
en la figura más destacada de la sociología estadounidense.
Sin embargo, a finales de
los años setenta la naciente ala radical de la sociología estadounidense comenzó
a atacar a Parsons. Le calificaban políticamente de conservador. También se teoría
fue considerada muy conservadora y poco más que un esquema sofisticado de categorización.
Pero durante la década de 1980 resurgió el interés por la teoría parsoniana no
solo de Estado Unidos, sino también en muchos otros países del mundo. Holton y
Turner fueron los que más lejos llegaron al afirmar que “la obra de Parsons
representa una aportación a la sociología más poderosa que la de Marx, Weber,
Durkheim y la de cualquiera de sus seguidores contemporáneos”.